Un trabajo conjunto entre el INTA Cuenca del Salado y productores permitió generar datos clave sobre productividad y reproducción de la raza Limangus, fortaleciendo su desarrollo en la ganadería argentina.
La articulación entre el equipo de investigación del INTA Cuenca del Salado, en Buenos Aires, y criadores de la raza Limangus permitió generar información técnica estratégica para el desarrollo de esta genética bovina en la Argentina. El trabajo se realizó en condiciones reales de producción, con mediciones a campo, visitas a establecimientos y análisis integrados.
El estudio aportó datos claves para caracterizar el desempeño productivo y reproductivo de la raza. Según explicó Sebastián López Valiente, investigador del INTA, este tipo de información es fundamental para orientar estrategias de selección, mejorar la eficiencia de los rodeos y potenciar el aprovechamiento genético en programas de mejoramiento.
La investigación se llevó adelante entre fines de 2020 y mediados de 2025 en cabañas comerciales pertenecientes a la Asociación de Productores de Limangus de Argentina. En total se evaluaron 4.553 animales en 18 establecimientos distribuidos en cinco provincias, analizando variables como desarrollo muscular, grasa dorsal y precocidad sexual.
De acuerdo con López Valiente, uno de los principales logros fue la implementación de un protocolo de medición común para todas las cabañas participantes, lo que permitió generar una base de datos sólida y comparable para futuros trabajos de investigación y selección genética.
Para los productores, la experiencia representó un avance importante. Darío Priotti, de la Cabaña San Eduardo en La Pampa, destacó que el trabajo permitió comenzar a medir de forma sistemática una población grande de animales y conocer con mayor precisión el producto que ofrece la raza.
En la misma línea, Leonardo Hernández, titular de la Cabaña Los Prirulos en Tres Lomas, señaló que la generación de datos confiables permitió identificar individuos con mejor desempeño y mejorar la toma de decisiones dentro de los programas de selección.
Por su parte, Fernando Luis, de la Cabaña La Elisa en Olavarría, resaltó que durante más de seis años se midieron miles de animales, lo que permitió establecer parámetros propios de la raza en el país y contar con una base de referencia para evaluar su evolución genética.
La experiencia reafirma la importancia del trabajo conjunto entre el sistema científico-técnico y los productores, una articulación clave para fortalecer el desarrollo de las razas bovinas y mejorar la competitividad de la ganadería argentina.



