Tras su detección en España, el Senasa intensificó controles en fronteras y pidió extremar medidas de bioseguridad para proteger la producción porcina nacional.
Luego de la detección de casos de peste porcina africana (PPA) en España, Argentina reforzó las medidas de prevención para evitar el ingreso de esta enfermedad viral que afecta tanto a cerdos domésticos como silvestres. Desde el Senasa destacaron la importancia de mantener al país libre de este virus, que genera altas tasas de mortandad y no cuenta con vacuna.
La PPA es considerada una enfermedad transfronteriza, ya que logró expandirse a nivel global, incluso cruzando océanos. En este contexto, los servicios sanitarios de la región, junto con países como Uruguay, mantienen un trabajo coordinado para intercambiar información y fortalecer las estrategias de prevención.
Uno de los principales riesgos de ingreso está vinculado al transporte de productos contaminados, como carne porcina que puede ser trasladada por viajeros sin conocimiento del peligro sanitario. Por eso, las autoridades remarcan la necesidad de controles estrictos en fronteras y una mayor conciencia del público en general.
Además, se recomienda a productores y veterinarios estar atentos a signos clínicos poco habituales, como decaimiento generalizado, manchas hemorrágicas en la piel, síntomas respiratorios o digestivos y alta mortandad en los animales. La notificación temprana a los organismos oficiales resulta clave para actuar rápidamente y evitar la propagación de la enfermedad en el país.



