Argentina proyecta un crecimiento del 60% en cultivos energéticos como Camelina y Carinata. Con un potencial de 10 millones de hectáreas, el país busca liderar la producción de Biojet para aviación.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca organizó la primera jornada sobre Combustibles de Nueva Generación para Aviación (SAF). El evento se centró en el análisis de oleaginosas alternativas como la Camelina, Carinata, Cártamo, Colza y Acrocomia, las cuales se perfilan como opciones rentables para diversas zonas productivas del país.
Expertos de la FAUBA y empresas privadas destacaron que estos cultivos no solo generan renta, sino que mejoran la calidad de los suelos al insertarse en las rotaciones agrícolas. Durante 2025, la superficie sembrada superó las 200 mil hectáreas, consolidando a la Argentina como el principal exportador mundial de carinata, una tendencia que promete acelerarse en el ciclo 2026.
Además de la producción vegetal, el encuentro abordó el aprovechamiento del rendering de sebos y grasas animales. Este subproducto de la industria frigorífica permite una mayor integración económica de la cadena cárnica, transformando desechos en insumos clave para la generación de biocombustibles especializados bajo normativas internacionales.
Finalmente, se discutieron las oportunidades que brinda el Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI) para el sector energético. Con el respaldo de cámaras agroindustriales y organismos como el IICA, Argentina reafirma su capacidad técnica y comercial para posicionarse como un actor estratégico en el mercado global de exportación de combustibles sustentables.



