SENASA monitoreó más de 700 bovinos para certificar la ausencia de circulación viral y sostener el estatus sanitario argentino.
El SENASA intensificó durante enero y febrero las tareas de vigilancia epidemiológica contra la fiebre aftosa mediante el muestreo serológico en terneros centinela, una herramienta clave para verificar la ausencia del virus en zonas donde se aplica vacunación.
Durante el primer bimestre de 2026, veterinarios del organismo realizaron controles sobre más de 700 bovinos en 51 establecimientos ganaderos distribuidos en distintas regiones del país. Los operativos alcanzaron provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Formosa, Cuyo, NOA y La Pampa, entre otras.
La estrategia consiste en seleccionar terneros jóvenes que no hayan sido vacunados y utilizarlos como población de alto valor epidemiológico. Cuando alcanzan entre seis y doce meses de edad, se les extraen muestras para analizar si hubo circulación del virus en rodeos sin inmunización dentro de la zona libre con vacunación.
Una vez concluido el monitoreo, los animales son incorporados al esquema sanitario general mediante la vacunación correspondiente, en línea con el Programa Nacional de Fiebre Aftosa. De esta manera, se combina vigilancia activa con continuidad preventiva en los rodeos.
Desde 2018 hasta la actualidad, el sistema de terneros centinela permitió recolectar más de 41.000 muestras, todas con resultado negativo. Según el organismo, estos datos ratifican la ausencia de circulación viral y la solidez del sistema sanitario argentino.
En mayo de 2025, OMSA ratificó la condición de la Argentina como país libre de fiebre aftosa. Ese reconocimiento respaldó además la unificación de zonas sanitarias y permitió avanzar en una nueva estrategia de vacunación aplicada desde 2026.
Con estas acciones, el SENASA busca sostener la sanidad ganadera nacional, proteger la producción bovina y fortalecer el acceso de la carne argentina a los mercados internacionales más exigentes.



