La Resolución 24/2026 redefine procedimientos para determinar si desarrollos biotecnológicos deben ser considerados OGM y agiliza trámites del sector.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación actualizó el marco regulatorio para evaluar organismos obtenidos mediante Nuevas Técnicas de Mejoramiento (NBT), a través de la Resolución 24/2026. La medida busca modernizar procedimientos y aportar mayor previsibilidad al sector biotecnológico.
La normativa redefine la denominada Instancia de Consulta Previa, mecanismo que permite determinar si un organismo desarrollado con estas herramientas debe ser considerado un Organismo Genéticamente Modificado o no. Según indicaron, se clarifican definiciones, requisitos de información, plazos de respuesta y criterios técnicos de evaluación.
Desde el Gobierno señalaron que la nueva resolución reemplaza al régimen anterior y simplifica trámites administrativos. Además, incorpora parámetros técnicos más precisos, reduce tiempos de análisis y baja costos regulatorios para desarrolladores, investigadores y empresas.
Uno de los focos de la actualización está puesto en pequeños y medianos actores del sistema científico-productivo, que podrán acceder a procesos más ágiles y competitivos. El objetivo oficial es favorecer la innovación sin resignar controles técnicos ni seguridad regulatoria.
La reforma fue elaborada junto a especialistas de la CONABIA, organismo de referencia internacional en bioseguridad agropecuaria. El trabajo conjunto buscó adaptar la normativa a los avances tecnológicos registrados en los últimos años.
Argentina fue pionera en la regulación de estas tecnologías desde 2013 y en 2015 publicó la primera norma específica para productos obtenidos mediante nuevas técnicas de mejoramiento. Con esta actualización, el país busca consolidar su posición internacional en innovación aplicada al agro y generación de valor agregado.



