El SENASA certificó 255 toneladas en 2025, consolidando a la provincia como referente en producción orgánica.
La apicultura argentina continúa fortaleciendo su perfil exportador con productos de alto valor agregado. Durante 2025, el país certificó 611 toneladas de miel orgánica, de las cuales 255 correspondieron a Entre Ríos, posicionando a la provincia como líder nacional en este segmento.
El diferencial de la miel entrerriana se basa en las condiciones naturales de los humedales del Delta, que permiten desarrollar sistemas productivos libres de insumos químicos sintéticos. Este entorno, sumado a un adecuado manejo sanitario, favorece la obtención de un producto con estándares superiores bajo el sello “Orgánico Argentino”.
En este proceso, el SENASA cumple un rol central al supervisar la sanidad de las colmenas y garantizar la inocuidad del producto. A través del Sistema de Trazabilidad Apícola (SITA), el organismo asegura el seguimiento del producto desde el apiario hasta su destino final, cumpliendo con las exigencias normativas vigentes.
Además, el organismo fiscaliza a las entidades certificadoras privadas mediante auditorías y controles, verificando el cumplimiento de los estándares establecidos para la producción orgánica. Este esquema asegura transparencia y confianza en los mercados internacionales más exigentes.
La miel orgánica se obtiene mediante sistemas sustentables que respetan los ciclos naturales, sin uso de productos de síntesis química ni organismos genéticamente modificados. Este modelo productivo no solo preserva el ambiente, sino que también garantiza alimentos de calidad diferenciada.
Junto con productos como el arroz y los arándanos, la miel orgánica se consolida como una de las principales producciones certificadas en Entre Ríos. Su crecimiento refleja el potencial del sector para generar valor agregado, impulsar exportaciones y posicionar a la Argentina en nichos de alta exigencia a nivel global.



