Un ensayo del INTA Rafaela demostró que incorporar colmenas en cultivos de carinata mejora hasta en 900 kilos por hectárea la producción sin alterar la calidad del grano.
Investigadores del INTA Rafaela comprobaron que la incorporación de colmenas de abejas melíferas en cultivos de carinata puede incrementar significativamente los rindes. A través de un ensayo realizado en Santa Fe, detectaron mejoras cercanas al 37% en la producción de semillas y en la formación de vainas, consolidando a la polinización como una herramienta estratégica para la agricultura extensiva.
El trabajo surgió a partir de una demanda de productores apícolas vinculados al crecimiento de la carinata, una crucífera de creciente expansión y alto valor para la actividad apícola. En un lote experimental de 30 hectáreas se instalaron 30 colmenas y se evaluó tanto el desempeño de las abejas como el impacto sobre el cultivo. Los resultados sorprendieron a los investigadores: el rendimiento aumentó en casi 900 kilos por hectárea respecto de los lotes sin polinización manejada.
Además del incremento productivo, el estudio confirmó que la calidad de la semilla se mantuvo estable. Los niveles de proteína y grasa no mostraron variaciones, lo que refuerza el valor de esta estrategia para mejorar la competitividad agrícola sin afectar las características industriales del cultivo. “La incorporación de colmenas elevó la cantidad de silicuas y de kilos producidos, manteniendo intacta la calidad”, explicaron desde el equipo técnico.
Otro dato relevante fue la baja participación de polinizadores naturales, que apenas representaron el 7% de la actividad observada en el cultivo. Esto evidencia la necesidad de integrar la apicultura dentro de los sistemas agrícolas para sostener y potenciar los rendimientos. Desde el INTA destacaron que experiencias similares ya se están replicando en soja, camelina y otras leguminosas, donde también se registran mejoras superiores al 30% gracias a la polinización apícola.
Fuente:



