Las ventas externas crecieron 160% en valor y alcanzaron los USD 1.328 millones entre enero y abril, impulsadas por una cosecha histórica y una firme demanda internacional.
El complejo girasolero argentino registró el mejor desempeño exportador de los últimos veinte años durante el primer cuatrimestre de 2026. Entre enero y abril, las ventas externas alcanzaron los 2,2 millones de toneladas por un valor de 1.328 millones de dólares, lo que representó un incremento interanual del 169% en volumen y del 160% en valor, según datos difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía.
El crecimiento estuvo respaldado por una producción nacional récord y por una sostenida demanda de los mercados internacionales, factores que permitieron consolidar al girasol como uno de los principales complejos exportadores del país en el inicio del año. La mejora se reflejó en todos los productos que integran la cadena, entre ellos aceite, semillas y subproductos industriales.
El aceite de girasol mostró una evolución destacada, con un aumento del 69% en el volumen exportado y del 98% en el valor de las ventas. A su vez, las exportaciones de semillas registraron el mayor salto relativo, con incrementos del 1.366% en volumen y del 1.113% en valor. También los residuos y subproductos derivados del procesamiento exhibieron un desempeño positivo, con subas del 73% en volumen y del 43% en valor.
La oferta argentina llegó a cerca de treinta destinos internacionales. India se mantuvo entre los principales compradores, junto con Bulgaria, Turquía, Chile, Países Bajos, Egipto, España y Estados Unidos, mercados que continúan demandando productos del complejo girasolero nacional por su calidad y competitividad.
Desde la cartera agropecuaria destacaron que la combinación de una cosecha excepcional y un contexto internacional favorable permitió fortalecer el posicionamiento del girasol argentino en el comercio mundial. Este desempeño no solo incrementó el ingreso de divisas, sino que también reafirmó el protagonismo de esta cadena productiva dentro de las exportaciones agroindustriales del país.
Los resultados del primer cuatrimestre reflejan el potencial de crecimiento del complejo girasolero y consolidan su aporte al desarrollo de la economía argentina. La expansión de las ventas externas confirma la importancia de seguir impulsando la producción y el agregado de valor para responder a una demanda global que continúa mostrando un fuerte interés por los productos derivados del girasol.


