El analista económico aseguró que el agro atraviesa un escenario inédito por financiamiento, cambios impositivos y contexto internacional. También anticipó volatilidad cambiaria y oportunidades en maíz y energía.
En el marco de Expoagro, el analista económico Salvador Di Stefano sostuvo que el país atraviesa “un momento histórico” para el sector agropecuario. Según explicó, las nuevas condiciones de financiamiento, los incentivos fiscales y el contexto internacional abren una etapa diferente para el negocio del campo.
Durante su exposición, destacó la aparición de herramientas financieras poco habituales en Argentina, como créditos en dólares a tasa cero, financiamiento en pesos con tasas bajas y la posibilidad de aplicar amortización acelerada para la compra de maquinaria. A su entender, esta medida iguala a Argentina con Estados Unidos y podría impulsar la renovación tecnológica del parque de maquinaria agrícola.
Di Stefano remarcó además que el productor deberá adaptarse a un nuevo esquema de gestión. En su visión, ya no alcanza con mirar únicamente la producción o el precio del grano, sino que será necesario integrar decisiones comerciales, financieras, impositivas y productivas. “Todo tiene que ver con todo”, explicó, al referirse a la necesidad de profesionalizar cada vez más la gestión de las empresas agropecuarias.
El analista también planteó que el país está transitando un proceso gradual de dolarización financiera, evidenciado en el aumento del crédito en dólares dentro del sistema. En ese marco, anticipó que el tipo de cambio podría mantenerse presionado a la baja durante el primer semestre por el ingreso de divisas de la cosecha, aunque proyectó una recuperación hacia la segunda mitad del año.
En el plano internacional, advirtió que los conflictos geopolíticos, particularmente en Medio Oriente, podrían generar un impacto fuerte sobre los mercados energéticos y agrícolas. El encarecimiento del petróleo, explicó, podría impulsar la demanda de biocombustibles, lo que a su vez fortalecería los precios del maíz y la soja.
Finalmente, Di Stefano recomendó a los productores prestar especial atención a las relaciones de precios más que a los valores absolutos. En ese sentido, consideró que el maíz muestra fundamentos firmes hacia adelante y sugirió analizar compras anticipadas del cereal o de insumos vinculados a la próxima campaña. Según concluyó, en un contexto de alta volatilidad global, la clave será combinar estrategia comercial, análisis geopolítico y eficiencia productiva.



