El equipo de DAT CREA analizó rendimientos, genética y fertilización en 422.000 hectáreas. Un ciclo marcado por clima excepcional y una fuerte concentración en la elección de cultivares.
La campaña de trigo 2025/26 se destacó por un escenario climático extraordinario en la mayoría de las regiones productivas de Argentina. Según el informe presentado por los analistas Juan Romanella e Iván Montaña, los datos recolectados de 501 empresas mostraron rendimientos sólidos, con variaciones positivas muy marcadas en las macro-regiones Centro-Norte, Centro-Oeste y la zona Núcleo en comparación con ciclos previos.
En cuanto a la genética, se observó una alta concentración: apenas tres cultivares cubrieron el 53% de la superficie total. Catalpa lideró con el 25% del área, seguido por Baguette 620 y Pehuén. No obstante, la variedad Araucaria fue la que registró el crecimiento más dinámico de la temporada, ganando terreno principalmente en el centro del país.
El manejo nutricional y sanitario también fue clave. Se reportó una tendencia creciente en la fertilización nitrogenada en la zona núcleo, mientras que el abundante régimen hídrico obligó a realizar hasta dos aplicaciones de fungicidas. Las mezclas de triazoles, estrobirulinas y carboxamidas fueron las herramientas más utilizadas para proteger el potencial de rendimiento frente a las enfermedades.
Finalmente, el reporte subraya la relación inversa entre el rinde y el contenido proteico, confirmando que los techos de proteína suelen bajar cuando los rendimientos son excepcionales. Para la cebada, el ciclo consolidó el avance de Overture y Sinfonía. Los miembros de la red ya pueden contrastar estos datos con sus propios registros a través de la plataforma oficial de DAT CREA.



