La provincia suma más colmenas y apiarios bajo certificación orgánica, impulsada por la demanda internacional y las condiciones naturales del Delta.
La producción de miel orgánica continúa creciendo en Entre Ríos, especialmente en las zonas de islas del Delta, Victoria y el corredor Rosario-Victoria, donde las condiciones ambientales favorecen este tipo de producción diferenciada. Desde el Senasa destacaron que cada vez más colmenas y apiarios ingresan al sistema de certificación orgánica, consolidando a la provincia como una de las principales referentes del país en este segmento.
Para que una miel pueda ser certificada como orgánica, debe producirse en un radio de tres kilómetros libre de contaminantes químicos, una condición que se cumple principalmente en áreas naturales y alejadas de sistemas intensivos. La certificación es realizada por entidades privadas habilitadas por el Senasa, que supervisan todo el proceso productivo y comercial.
Actualmente, Entre Ríos cuenta con siete operadores orgánicos registrados y certificados, entre productores primarios, elaboradores y comercializadores. Si bien el número de productores todavía es reducido, desde el organismo sanitario señalaron que el crecimiento en cantidad de colmenas certificadas demuestra el potencial de expansión que tiene la actividad en la provincia.
La miel orgánica representa además un nicho estratégico para las exportaciones argentinas, particularmente hacia mercados de la Unión Europea. La equivalencia entre la normativa argentina y la europea permite que los productos certificados en el país sean reconocidos automáticamente en ese bloque comercial. Junto con Buenos Aires, Entre Ríos se posiciona entre las provincias que más aportan al volumen nacional de producción orgánica certificada.
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