Ensayos del INTA Marcos Juárez muestran que el uso de colmenas en soja mejora rendimiento, calidad del grano y genera beneficios también para los apicultores.
Investigadores del INTA Marcos Juárez avanzan en estudios sobre servicios de polinización aplicados a cultivos extensivos y lograron demostrar que la incorporación de colmenas en lotes de soja puede incrementar hasta un 30% el rendimiento neto del cultivo. El trabajo abre nuevas oportunidades tanto para la agricultura como para la apicultura, mediante esquemas de producción integrados.
Aunque la soja es considerada una especie esencialmente autógama, los ensayos realizados durante tres campañas consecutivas mostraron que la polinización manejada por apicultores mejora el cuajado de flores, el llenado de vainas y la calidad final de las semillas. Los especialistas observaron granos más pesados y con mejores niveles de contenido oleico, un dato relevante si se considera que cerca del 70% de la soja producida se destina a la industria aceitera.
Desde el INTA explicaron que la polinización puede entenderse como una “tecnología de procesos” dentro de los sistemas agrícolas modernos. En escenarios productivos simplificados, donde los polinizadores nativos no alcanzan a cubrir la demanda biológica del cultivo, las colmenas funcionan como un insumo estratégico que permite potenciar la productividad y mejorar la eficiencia del sistema.
La investigación también contempla el trabajo con cultivos de servicio como carinata y camelina, desarrollados junto a especialistas del INTA Rafaela. Estas especies aportan recursos florales en invierno, favorecen el crecimiento de las colmenas y fortalecen el inicio de la campaña apícola. Además de mejorar la producción agrícola, el sistema permite obtener un promedio de 20 kilos de miel por colmena en lotes de soja, generando una nueva fuente de ingresos para los apicultores.


