El INTA Marcos Juárez identificó las principales patologías presentes en híbridos de girasol y destacó la necesidad de anticiparse a problemas sanitarios.
El INTA Marcos Juárez presentó los resultados de la evaluación sanitaria realizada sobre híbridos de girasol en la campaña 2025-2026, en un contexto de fuerte expansión del cultivo en Córdoba, donde la superficie sembrada se acercó a las 250 mil hectáreas. El trabajo permitió detectar cinco enfermedades principales que requieren seguimiento para evitar pérdidas productivas.
La red de evaluación incluyó 13 híbridos distribuidos en ocho ambientes distintos, de los cuales dos fueron analizados desde el punto de vista sanitario. Entre las enfermedades más frecuentes apareció alternaria helianthi, una patología foliar que afecta directamente las hojas. También se detectó roya negra, causada por Puccinia helianthi, considerada una de las enfermedades más importantes por el impacto que genera sobre la estructura fotosintética de la planta y las pérdidas de rendimiento que puede ocasionar.
Otro de los problemas identificados fue la llamada roya blanca o pseudoroya, una enfermedad que se desarrolla preferentemente con temperaturas más frescas y que se ubicó principalmente en los estratos medios y bajos del cultivo. En uno de los ambientes evaluados llegó a presentarse en el 46% de los materiales analizados. Además, los técnicos detectaron escudo negro o mancha negra del tallo, provocado por Phoma macdonaldii, que afecta principalmente la inserción de hojas y pedúnculos en el tallo.
El informe también advirtió sobre la presencia de cancro del tallo del girasol, ocasionado por el complejo Diaporthe o Phomopsis helianthi, una enfermedad de relevancia mundial debido a que puede provocar quiebres de tallos y daños en los capítulos. Aunque su presencia fue baja y localizada en un solo sitio de evaluación, los especialistas remarcaron la necesidad de monitorearla de cerca. En contraste, señalaron que no se registraron casos de mildiu, una enfermedad capaz de deformar completamente las plantas.
Desde el equipo de patología del INTA explicaron que la iniciativa busca adelantarse a los problemas sanitarios ante el crecimiento que viene mostrando el girasol en el centro de Córdoba. La red de monitoreo permitirá generar información clave para productores y asesores técnicos en una región donde el cultivo gana cada vez más protagonismo.
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