Últimas 5 noticias

Otras noticias

Exceso de humedad: cómo ajustar la siembra de trigo sin perder potencial

Especialistas y productores advierten que las lluvias obligan a replantear decisiones de implantación, fertilización y manejo para preservar el rendimiento de la campaña triguera.

Las abundantes lluvias registradas en las últimas semanas modificaron el ritmo de la campaña de trigo en distintas regiones productivas del país. Si bien los perfiles cargados de humedad ofrecen un escenario alentador para el desarrollo del cultivo, el exceso de agua también retrasó las labores y obliga a extremar los cuidados durante la implantación para no comprometer el potencial de rendimiento.

Desde el sudoeste bonaerense, Ernesto Jauregui, integrante de la Regional Aapresid Guaminí-Carhué, aseguró que las perspectivas continúan siendo positivas gracias a la buena disponibilidad hídrica y a un escenario climático favorable para la primavera. En el sur de Santa Fe, Franco Petrelli, de la Regional Aapresid Venado Tuerto, coincidió en que el agua representa una ventaja productiva, aunque remarcó que las demoras en la siembra exigen ajustar la elección de variedades, las fechas de implantación y la densidad de semillas para adaptarse a las nuevas condiciones.

La nutrición del cultivo aparece como otro de los aspectos decisivos de la campaña. Frente al elevado costo de los fertilizantes, muchos productores optan por redistribuir las aplicaciones de nitrógeno entre la siembra y el macollaje, respaldando esa decisión con análisis de suelo que permitan conocer la disponibilidad real del nutriente. Además, la utilización de franjas testigo y de saturación de nitrógeno se consolida como una herramienta para evaluar la respuesta del cultivo y optimizar las inversiones en fertilización.

Los especialistas también advierten sobre errores frecuentes que pueden limitar el rendimiento. Uno de ellos es retrasar demasiado las aplicaciones de nitrógeno, ya que el nutriente necesita tiempo para incorporarse al suelo y quedar disponible para las plantas. Otro aspecto crítico es la calidad de la implantación en lotes con exceso de humedad, donde puede presentarse el denominado «efecto sándwich»: cuando el rastrojo no es correctamente cortado por la sembradora y queda enterrado junto a la semilla, afectando la emergencia del cultivo. Para minimizar este riesgo, recomiendan sembrar únicamente cuando las condiciones del suelo permitan un buen trabajo de los equipos.

El manejo del antecesor también influye sobre el éxito de la campaña. Mientras que en el sudoeste bonaerense el girasol ofrece ventajas por favorecer la acumulación de agua y simplificar el manejo de malezas, en el sur santafesino la soja continúa siendo el cultivo previo más utilizado por los buenos resultados que ofrece. En cambio, los lotes que provienen de maíz requieren una planificación más cuidadosa de la fertilización y de la implantación debido a la inmovilización de nutrientes que genera el abundante rastrojo.

Para los técnicos, la campaña vuelve a demostrar que no existen recetas únicas. Cada lote requiere un diagnóstico específico para definir la mejor estrategia de manejo. La combinación de análisis de suelo, monitoreo permanente y decisiones ajustadas a las condiciones de cada ambiente será determinante para transformar la buena disponibilidad de agua en altos rendimientos y evitar pérdidas por errores de implantación o manejo.

Fuente: https://www.aapresid.org.ar/es/novedades/6a428999bf363b315903867e

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas 5 noticias