La incertidumbre global frena negocios, aunque la carne argentina mantiene su posición destacada y con mayor demanda en nichos de valor agregado.
El mercado ganadero atraviesa un momento de gran selectividad y cautela. Factores internacionales, como la guerra y las tensiones con Estados Unidos, junto al complejo escenario socioeconómico, generan un clima de incertidumbre que impacta en las operaciones diarias.
A pesar de este contexto, los encuentros entre clientes y productores se mantienen activos. Si bien los negocios cerrados son pocos, la oportunidad de intercambiar información y proyectar estrategias a futuro se vuelve un eje central para el sector.
El consumo de carne vacuna continúa en crecimiento, lo que sostiene una expectativa positiva a mediano plazo. Aun con la prudencia que muestran los compradores, la demanda estructural del producto sigue firme.
En este marco, la carne argentina mantiene su atractivo en los mercados internacionales. El segmento Greenfield, orientado a consumidores que priorizan calidad y trazabilidad, continúa expandiéndose, consolidando a la carne nacional como un producto buscado y de alto valor agregado.



