INTA, Crucianelli y Leaf Agrotronics avanzan en una alianza que integra IA, ciencia de datos e IoT para impulsar una agricultura más precisa, sostenible y con liderazgo tecnológico argentino.
“La Inteligencia Artificial no va a reemplazar al ingeniero agrónomo, pero sí al que no sepa usarla”. Con esa definición, Hernán Ferrari, técnico del INTA, sintetizó el cambio de paradigma que atraviesa el agro y que dio origen al acuerdo entre el INTA, Crucianelli y Leaf Agrotronics.
La iniciativa apunta a dejar atrás un modelo basado solo en la experiencia y avanzar hacia otro sustentado en información, análisis y predicción. El desafío es enorme: según la FAO, en las próximas décadas la producción mundial de alimentos deberá crecer a un ritmo cercano al 3 % anual para abastecer a una población en constante aumento.
En ese contexto, la alianza busca crear una red inteligente que integre sensores, satélites, datos de suelo y clima, junto con algoritmos de aprendizaje automático. El objetivo es claro: convertir grandes volúmenes de datos en decisiones agronómicas más precisas, eficientes y sostenibles.
Ferrari remarcó que el campo del futuro funcionará como un sistema que aprende y se adapta. Las máquinas ya no solo ejecutarán tareas, sino que interpretarán el entorno productivo para optimizar el uso de insumos, mejorar los rindes y reducir el impacto ambiental.
Este trabajo conjunto entre el sector público y privado posiciona a la Argentina como un actor relevante en el escenario global. Gracias al impulso de la IA, el Big Data y el Internet de las Cosas, el país se ubica en el puesto 11° a nivel mundial en desarrollo de tecnología agrícola, consolidando su liderazgo regional.
Desde el INTA aseguran que la clave está en animarse a escalar estas herramientas. Integrar conocimiento, tecnología e industria nacional permitirá no solo producir más y mejor, sino también avanzar hacia una agricultura inteligente, conectada y con un fuerte compromiso con el futuro del planeta.



