Ensayos del GEASO Ganadero en el sudoeste bonaerense evaluaron curasemillas, biostimulantes y biológicos en avena, raigrás y vicia, con aumentos significativos en la oferta forrajera
Desde 2022, el Grupo de Experimentación Agropecuaria del Sudoeste (GEASO) lleva adelante ensayos para medir el impacto del tratamiento de semillas en cultivos forrajeros dentro de la región CREA Sudoeste. A lo largo de cuatro campañas consecutivas, la red generó información en condiciones productivas reales, con resultados alentadores tanto en la sanidad de los cultivos como en la producción de forraje.
Los primeros trabajos se enfocaron en avena, principal verdeo invernal de los sistemas ganaderos. Allí se evaluó la eficiencia de distintos tratamientos para proteger al cultivo frente a enfermedades como el pulgón verde y la roya, responsables de importantes pérdidas productivas. Los ensayos incluyeron curasemillas químicos tradicionales, biostimulantes y productos biológicos, siempre comparados con un testigo sin tratar.
Según explicó Federico Moreyra, coordinador del GEASO Ganadero de CREA Sudoeste, los tratamientos otorgaron entre 25 y 30 días de protección sanitaria y se tradujeron en un aumento marcado de la producción de forraje desde el primer aprovechamiento y en los cortes posteriores. La respuesta no estuvo asociada a una mayor cantidad de plantas, sino a un crecimiento más vigoroso de cada una, con mayor producción de biomasa.
En el análisis de mediano plazo, se observaron diferencias claras entre los tipos de insumos. Mientras que los productos químicos mostraron un efecto más inmediato pero de menor duración, los biológicos presentaron una acción más residual, acompañando al cultivo durante toda la estación de crecimiento. Esta característica explicó el interés creciente en este tipo de tecnologías.
Al comparar la respuesta en forrajeras con la observada en cultivos agrícolas, los ensayos mostraron incrementos superiores en los verdeos. En avena, las respuestas iniciales llegaron hasta el 23%, y al incorporar combinaciones de hongos benéficos y bacterias fijadoras de nitrógeno, los aumentos de producción de forraje escalaron a valores de entre 27 y 40%.
Además del impacto productivo, el costo de los tratamientos resultó muy bajo en relación con la respuesta obtenida. Con inversiones de entre 5 y 10 dólares por hectárea, se lograron incrementos de entre 600 y 1.600 kilos de forraje, lo que se traduce en más kilos de carne producidos por hectárea y en una reducción del costo de la materia seca generada a campo.
En la última campaña, los ensayos se ampliaron a raigrás y vicia. En raigrás, los tratamientos biológicos lograron incrementos de entre 20 y 25% en la producción de biomasa, mientras que en avena las respuestas volvieron a ubicarse por encima del 30%. En vicia, la combinación de inoculantes, biostimulantes y Trichodermas permitió potenciar el crecimiento hasta en un 34%.
Para el equipo del GEASO Ganadero, estos resultados consolidan al tratamiento de semillas como una herramienta clave, de bajo costo y alto impacto, para mejorar la eficiencia de los verdeos invernales. Se trata, además, de información inédita para cultivos forrajeros, ya que muchos de estos productos fueron desarrollados originalmente para agricultura y no contaban con evaluaciones previas en sistemas ganaderos.



