La Resolución 61/2026 moderniza la normativa y permite el ingreso de vacunas virales no vesiculares, ampliando opciones para el productor y simplificando trámites.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) habilitó la importación de vacunas virales no vesiculares destinadas a prevenir distintas enfermedades del ganado bovino. La medida alcanza a productos para Rinotraqueitis Infecciosa Bovina (IBR – BoHV-1), Herpesvirus bovino tipo 5 (BoHV-5), Diarrea Viral Bovina (VDVB), Rotavirus bovino, Parainfluenza bovina tipo 3 (PI3), Virus Respiratorio Sincicial Bovino (VRSB) y Coronavirus bovino.
La decisión quedó formalizada a través de la Resolución 61/2026, que actualiza y reemplaza la normativa vigente desde 2012. Con este cambio, el organismo sanitario busca modernizar un marco regulatorio que había quedado desactualizado frente a los avances científicos y tecnológicos del sector.
La nueva reglamentación establece las condiciones para la importación, exportación, elaboración, tenencia, depósito, acondicionamiento, distribución y expendio de este tipo de vacunas. Además, amplía la libertad de elección del productor, habilitando el uso de productos que en muchos casos son de dosis única.
Según se destacó, la actualización apunta a reducir regulaciones innecesarias y simplificar trámites administrativos, manteniendo el rigor técnico y sanitario. De esta manera, se busca mejorar la eficiencia productiva y acompañar el desarrollo del sector ganadero sin resignar los estándares de protección del rodeo bovino.



