Es una zoonosis que afecta a animales y personas. Se transmite por alimentos contaminados o contacto directo y puede prevenirse con medidas sanitarias y vacunación.
La brucelosis es una zoonosis de origen bacteriano que puede presentarse de forma aguda o evolucionar hacia cuadros crónicos si no se diagnostica y trata a tiempo. Representa un riesgo tanto para la sanidad animal como para la salud pública, por lo que la prevención resulta clave para reducir su impacto.
La enfermedad afecta principalmente a animales de producción como bovinos, caprinos, ovinos y porcinos, pero también puede presentarse en perros, fauna silvestre y mamíferos marinos. En las personas, el contagio se produce sobre todo por el consumo de leche sin pasteurizar y derivados elaborados con materia prima cruda, así como por el contacto directo con secreciones de animales infectados, especialmente durante abortos, o por inhalación de aerosoles en ámbitos de laboratorio.
Para disminuir los riesgos, se recomienda consumir únicamente productos lácteos pasteurizados y verificar que cuenten con el rótulo correspondiente al momento de la compra. En establecimientos rurales, el uso de elementos de protección personal —como guantes, gafas y botas— y la realización de controles serológicos periódicos en el rodeo son medidas fundamentales para resguardar la sanidad.
En bovinos, el control sanitario incluye la Determinación Obligatoria del Estatus Sanitario (DOES), establecida por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) mediante las resoluciones 67/2019 y 77/2021. Esta herramienta permite detectar animales positivos, sanear establecimientos y evitar la propagación de la enfermedad dentro del sistema productivo.
Además, en zonas endémicas la vacunación constituye una estrategia central. Es obligatoria la inmunización de terneras de 3 a 8 meses con cepa 19 durante las campañas sanitarias, con el objetivo de reducir la infección y su diseminación. También se deben extremar los cuidados en el manejo de animales infectados y desinfectar adecuadamente las áreas contaminadas.
En este marco, la Resolución 936/2025 actualizó las alternativas para la vacunación estratégica en bovinos adultos, incorporando cepas como DELTAPGM y RB51. Los establecimientos que deseen aplicarla deben contar con estatus sanitario definido —libre, negativo o caso— e integrarse al plan nacional correspondiente, cumpliendo con los requisitos según su situación.
La brucelosis es una enfermedad prevenible. La adopción de buenas prácticas sanitarias, la detección temprana y el cumplimiento de la normativa vigente son pilares esenciales para proteger la salud de la población y fortalecer la producción ganadera argentina.



