Con más de 50 años de trayectoria, desde AKRON destacan cómo la demanda del productor impulsa la innovación y obliga a la industria a capacitar talento de forma constante.
La maquinaria agrícola argentina atraviesa un proceso de evolución constante, impulsado principalmente por un actor clave: el productor. Así lo expresó Alberto Gaviglio, presidente del Grupo AKRON, quien remarcó que la exigencia tecnológica del usuario es uno de los motores principales del desarrollo del sector.
Con más de cinco décadas vinculados a la actividad —desde sus inicios en 1971 fabricando partes—, la empresa fue testigo de un crecimiento sostenido en la industria. Según Gaviglio, la combinación entre productores ávidos de tecnología y fabricantes comprometidos genera un ecosistema dinámico, donde la innovación no es una opción, sino una necesidad permanente.
En ese sentido, destacó que el productor agropecuario argentino se caracteriza por estar siempre un paso adelante, demandando maquinaria más eficiente y soluciones de última generación. Esta presión positiva obliga a las empresas a mantenerse en constante evolución, anticipándose incluso a las necesidades del mercado.
Sin embargo, uno de los grandes desafíos que enfrenta la industria es la falta de mano de obra calificada. Gaviglio explicó que no solo es difícil conseguir personal capacitado, sino que también es necesario que las propias fábricas asuman un rol activo en la formación, detectando talento y desarrollándolo puertas adentro.
Finalmente, el presidente de AKRON subrayó la importancia de la internacionalización como estrategia de crecimiento. Desde 2003, la compañía exporta maquinaria y hoy una porción significativa de su producción se destina a mercados externos, reafirmando que el desarrollo del sector no puede depender exclusivamente de la demanda interna.



