Aunque crecieron las poblaciones de chicharrita del maíz, los cultivos ya no son vulnerables. Recomiendan mantener el monitoreo pensando en próximas campañas.
La campaña de maíz 2025/26 quedó fuera de riesgo frente a la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis), a pesar del incremento de poblaciones registrado en distintas regiones productivas del país. Así lo confirma el último informe de la Red Nacional de Monitoreo, con datos relevados durante marzo.
El aumento de la plaga se dio en un momento esperado, hacia el final del verano, cuando la mayoría de los cultivos ya se encuentra en estadios reproductivos. En esta etapa, el maíz deja de ser susceptible al complejo del achaparramiento, lo que reduce significativamente el riesgo productivo.
En regiones como NOA y NEA, se observaron altos niveles de presencia de la chicharrita, con numerosos casos de trampas que superaron los 100 individuos. Sin embargo, los análisis mostraron una baja infectividad, lo que refuerza el diagnóstico positivo para la campaña en curso.
En el Litoral y el Centro-Norte también se detectó un incremento de la plaga, mientras que en el Centro-Sur la presencia fue más limitada. Aun así, los especialistas destacan que el monitoreo constante es clave para comprender la dinámica del insecto en cada región.
Desde la Red Nacional de Monitoreo subrayan la importancia de continuar con el seguimiento mediante trampas y evaluaciones a campo. El objetivo es generar información que permita anticipar riesgos y mejorar las estrategias de manejo en futuras campañas.
La red, creada en 2024, reúne a instituciones públicas y privadas del sector agropecuario con el fin de relevar la presencia de la plaga y su nivel de infectividad. Su trabajo resulta fundamental para fortalecer la toma de decisiones y reducir el impacto del complejo del achaparramiento en el cultivo de maíz.



