La variedad de grano largo ancho combina rendimiento y calidad. Ya supera las 9 mil toneladas exportadas y es demandada en destinos exigentes como Turquía.
KIRA INTA es una variedad de arroz desarrollada para conquistar nichos de alto valor en el mercado internacional. Frente a una producción nacional dominada por el tipo largo fino, este cultivar apuesta al segmento largo ancho, altamente demandado por su calidad y características diferenciales.
El desarrollo, a cargo de especialistas del INTA, apunta a ofrecer no solo mayor rendimiento, sino también atributos industriales y culinarios que permitan acceder a mercados más exigentes. En este segmento, el producto puede alcanzar precios entre dos y tres veces superiores al arroz tradicional.
Durante el último año se comercializaron más de 9 mil toneladas de KIRA INTA, en su mayoría destinadas a exportación. Turquía se posiciona como uno de los principales destinos, donde se valoran especialmente su grano voluminoso, translúcido y de excelente comportamiento en la cocina.
Desde el punto de vista gastronómico, el arroz presenta bajo contenido de amilosa y una textura suave, lo que favorece su capacidad de absorber sabores. Estas cualidades lo convierten en una opción ideal para preparaciones con caldos y salsas.
El mejoramiento genético también incorporó ventajas agronómicas, como mayor resistencia al vuelco mediante una planta más baja y de tallos más robustos. Esto permite mejorar la estabilidad del cultivo y reducir pérdidas durante la producción.
La variedad, inscripta en 2019, es comercializada a través de un esquema innovador que vincula la genética con el producto final. Este enfoque busca capturar mayor valor agregado en toda la cadena.
KIRA INTA formó parte de la propuesta tecnológica que se presentó en Expoagro, donde se exhibieron avances en mejoramiento genético de distintos cultivos. La iniciativa reflejó el potencial de la innovación para posicionar a la producción argentina en mercados de mayor valor.



