Experiencias de la región CREA Sudoeste muestran que la incorporación de herramientas de manejo, nutrición y gestión permite reducir brechas productivas y mejorar significativamente los resultados económicos.
La ganadería de precisión se posiciona como una de las principales oportunidades para incrementar la eficiencia de los sistemas productivos en el actual escenario de precios de la hacienda. Así quedó demostrado durante una presentación realizada en el evento virtual Atardecer Ganadero, organizado por la región CREA Sudoeste, donde se expusieron distintas estrategias tecnológicas capaces de elevar la productividad y mejorar la rentabilidad de las empresas ganaderas.
Durante la jornada, el asesor del CREA Lamadrid y consultor empresario, Pascual Ciccioli, presentó un modelo de simulación basado en un establecimiento de 1.000 hectáreas, utilizado para analizar el impacto de diferentes intervenciones sobre la producción de carne y los resultados económicos. El objetivo fue mostrar cómo pequeños ajustes en distintas etapas del sistema pueden traducirse en importantes mejoras productivas. Según explicó el especialista, el modelo representa una referencia para identificar oportunidades de crecimiento más que un caso puntual.
Uno de los primeros aspectos analizados fue la mejora del peso al destete mediante una mayor concentración de pariciones al inicio de la temporada, mejoras genéticas y estrategias nutricionales como el creep feeding o la recría inicial en corrales. Estas prácticas permitieron incrementar el peso de los terneros y elevar la producción de carne por hectárea, con impactos positivos sobre la rentabilidad del sistema. De acuerdo con Ciccioli, en el contexto actual cualquier mejora en eficiencia genera un efecto económico mucho más significativo que en años anteriores.
La recría también mostró un amplio margen de crecimiento. La suplementación estratégica permitió aumentar las ganancias diarias de peso y, al combinarse con un incremento de la carga animal, posibilitó aprovechar mejor la producción de pasto disponible. En los escenarios evaluados, la incorporación de más terneros llevó la producción hasta los 250 kilos de carne por hectárea y generó mejoras cercanas al 40 % en los resultados económicos. Para quienes buscan reducir la necesidad de capital de trabajo, la capitalización de hacienda de terceros surgió como una alternativa competitiva.
Otro de los ejes destacados fue la gestión eficiente de los recursos forrajeros. Mejorar el aprovechamiento del pasto y optimizar la utilización de verdeos, pasturas y reservas permite liberar superficie para la agricultura o incrementar la carga animal sin aumentar proporcionalmente los costos. Las simulaciones también mostraron el potencial de tecnologías como la refertilización de pasturas, el rejuvenecimiento de los recursos forrajeros y la incorporación de cultivos como la remolacha forrajera para elevar la producción de materia seca y sostener sistemas más intensivos.
Finalmente, Ciccioli remarcó que la incorporación de tecnología por sí sola no garantiza el éxito. La correcta ejecución de cada práctica, la planificación y el trabajo coordinado de los equipos resultan determinantes para capturar todo el potencial de las herramientas disponibles. En ese sentido, destacó que la combinación de varias tecnologías de bajo costo puede incrementar entre un 20 % y un 25 % el resultado global de una empresa, mientras que los planteos de mayor intensificación permiten alcanzar mejoras aún más importantes, consolidando a la ganadería de precisión como un camino para producir más y mejor.



