Últimas 5 noticias

Otras noticias

Cultivos de servicio: aliados clave para un manejo más eficiente de las malezas

Especialistas destacan que los cultivos de servicio pueden reducir significativamente la presión de malezas, aunque su eficacia depende de una correcta planificación, manejo e integración con otras estrategias agronómicas.

Frente al crecimiento de las malezas resistentes a herbicidas, los cultivos de servicio ganan protagonismo como una herramienta estratégica dentro del manejo integrado. Además de aportar beneficios sobre la estructura del suelo, la conservación de nutrientes y la actividad biológica, estas especies ayudan a limitar el establecimiento de malezas, reduciendo la dependencia de los controles químicos y favoreciendo sistemas agrícolas más sustentables.

Diversos estudios científicos respaldan su potencial. Un reciente metaanálisis publicado en la revista Weed Science reveló que la utilización de cultivos de servicio puede disminuir, en promedio, cerca del 83 % de la biomasa de malezas respecto de lotes donde no se implementan estas prácticas. Sin embargo, los investigadores advierten que la magnitud de ese beneficio varía según las condiciones ambientales y, principalmente, de las decisiones de manejo adoptadas por cada productor.

La capacidad de estos cultivos para controlar malezas se explica por diferentes mecanismos. Durante su crecimiento compiten por agua, luz y nutrientes, reduciendo los recursos disponibles para las especies indeseadas. Una vez finalizado su ciclo, los residuos vegetales permanecen sobre la superficie formando una cobertura que dificulta la germinación y emergencia de nuevas malezas. En algunos casos, además, ciertas especies liberan compuestos naturales que inhiben el desarrollo de plantas competidoras, reforzando el efecto supresor.

No obstante, los especialistas señalan que los resultados no siempre son iguales. Una baja producción de biomasa, siembras tardías, una terminación anticipada del cultivo o una elección inadecuada de especies pueden reducir considerablemente su eficacia. Incluso, cuando la planificación no es adecuada, puede ser necesario recurrir a aplicaciones adicionales de herbicidas, disminuyendo parte de los beneficios ambientales y económicos que ofrecen estas estrategias.

Otro aspecto importante es que los cultivos de servicio no reemplazan por sí solos al resto de las herramientas disponibles. Su mayor aporte se logra cuando forman parte de un esquema integral que incluya rotaciones de cultivos, monitoreo permanente, uso racional de herbicidas y estrategias de manejo adaptadas a cada ambiente. De esa manera, contribuyen a disminuir la presión de selección sobre las malezas resistentes y fortalecen la resiliencia de los sistemas productivos.

Para los especialistas, el desafío consiste en dejar de ver a los cultivos de servicio como una práctica aislada y considerarlos una inversión de largo plazo. Su correcta implementación no solo mejora el control de malezas, sino que también fortalece la salud del suelo, optimiza el funcionamiento del sistema agrícola y aporta mayor estabilidad frente a los crecientes desafíos que enfrenta la producción agropecuaria.

Fuente: https://www.aapresid.org.ar/es/novedades/6a43f734bf363b3159041fb0

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas 5 noticias