La empresa argentina verificó de forma externa la Huella de Carbono de su urea granulada, la cual es un 42% inferior a la media mundial, posicionándose en el top 10% de eficiencia global.
En el marco de la celebración por sus 25 años de trayectoria, la compañía Profertil anunció un hito estratégico clave para la sustentabilidad del sector agroindustrial argentino. Su producto estrella, la urea granulada, ha obtenido la Verificación Externa de la Huella de Carbono de Producto (CFP) bajo el riguroso estándar internacional ISO 14067:2018, un proceso auditado por un organismo independiente que comprendió mediciones entre los años 2021 y el primer trimestre de 2023.
La certificación correspondiente se realizó bajo el enfoque de «cuna a la puerta» (cradle-to-gate), el cual audita de manera exhaustiva cada etapa socioambiental de la cadena. Esto incluye desde el upstream (producción y transporte de materias primas) hasta el proceso productivo dentro de la planta de Bahía Blanca, contemplando el consumo energético, la combustión en hornos y antorchas, y el almacenamiento y despacho del fertilizante terminado.
Los resultados obtenidos consolidan un recorrido histórico de mejoras continuas en los procesos industriales de la firma. Desde la primera medición de la huella realizada en el año 2014, Profertil ha logrado reducir casi un 40% sus emisiones de gases de efecto invernadero. Esta notable optimización responde a una gestión operativa altamente eficiente, inversiones sostenidas en infraestructura y un uso creciente de energías de fuentes renovables en su matriz energética.
El aspecto más destacado del informe es la comparación a nivel internacional. Mientras que la media mundial se sitúa en 1320,53 kg CO₂eq por tonelada de urea, el valor verificado para Profertil es de tan solo 772,11 kg CO₂eq por tonelada. Esto significa que la huella de producción de la empresa es un 42% más baja que el promedio de la muestra global de 59 plantas, posicionando a la planta argentina dentro del exclusivo «top 10%» de mayor eficiencia ambiental en todo el mundo.
Este aval de tercera parte no solo certifica el compromiso verde de la compañía, sino que representa un factor decisivo para la competitividad y la apertura de nuevos mercados. Al contar con datos validados de manera oficial, se evitan las penalizaciones de las bases de datos de ciclo de vida internacionales —como Ecoinvent o Agri-footprint—, las cuales suelen aplicar promedios globales genéricos mucho más altos, abriendo así un abanico de oportunidades comerciales para el agro argentino en destinos con altas exigencias ambientales.f


