La próxima semana, en Brasilia, los países miembros elegirán al nuevo Director General del IICA, en una instancia que definirá el rumbo de la Institución para los próximos años.
Será una elección entre continuar con lo realizado o impulsar un cambio responsable que proyecte al IICA hacia un nuevo nivel: potenciando su extraordinaria capacidad técnica y humana para que su acción llegue con mayor fuerza a los territorios y a las zonas más remotas de las Américas, de la mano de los gobiernos, generando un impacto real en la producción agropecuaria y en la vida de nuestros productores.
A lo largo de esta campaña, he tenido la oportunidad de visitar 27 de los 32 países miembros habilitados para votar, conociendo de primera mano sus realidades, desafíos y aspiraciones. Fue una experiencia profundamente enriquecedora que reafirmó mi compromiso con el desarrollo agropecuario de nuestra región. Además de mi formación técnica, soy productor rural y llevo con orgullo las enseñanzas y valores de cuatro generaciones que me precedieron.
He sido gremialista, gobernante y Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca. Esa trayectoria me ha brindado una visión integral y la experiencia necesaria para combinar el conocimiento del territorio, la sensibilidad social hacia los productores y el temple político indispensable para conducir una institución como el IICA, especialmente en un escenario internacional tan desafiante.
Hoy me siento motivado, confiado y plenamente preparado para asumir esta responsabilidad. Contamos con apoyos en todas las subregiones y con la convicción de que el IICA puede transformarse en una organización aún más cercana a los países, moderna, menos burocrática y más efectiva. Una vez definida la elección, no hay espacio para diferencias: debemos trabajar unidos por un único objetivo, el fortalecimiento del IICA, honrando su historia y sus principios fundacionales.
Quiero expresar mi profundo agradecimiento a la República Oriental del Uruguay; al Presidente Yamandú Orsi; al Ministerio de Relaciones Exteriores, encabezado por el Canciller Mario Lubetkin; al Ministro Luis Alfredo Fratti; y a todas las autoridades y personas que han hecho posible esta candidatura y las giras por el continente. De manera especial, agradezco a la inmensa mayoría de los países que han manifestado su respaldo a nuestra propuesta.
Nuestro compromiso es claro: un IICA que acompañe el desarrollo de la agenda de los Ministerios de los países miembros, y no un organismo que se sirva de ellos para alimentar agendas desconectadas de las necesidades reales del sector agropecuario.
Vamos con fe y determinación a la JIA de Brasilia, con la meta firme de defender la agropecuaria del hemisferio y de mejorar las condiciones de vida de nuestras comunidades rurales.



