La campaña 2024/25 cerró con un crecimiento cercano al 4 % interanual y se consolidó como la segunda mayor cosecha de la historia, en un escenario de estabilización macroeconómica.
La campaña agrícola 2024/2025 se desarrolló en un contexto macroeconómico de transición, marcado por una gradual estabilización de variables clave que influyen sobre la producción y la toma de decisiones del sector agropecuario. Tras varios años de recesión, la economía argentina mostró durante 2025 una recuperación, con estimaciones de crecimiento del PBI de entre 4,5 % y 5,5 %.
Uno de los datos destacados del período fue la desaceleración inflacionaria. Según el REM del BCRA, la inflación esperada para 2025 se ubicó en torno al 30,4 %, muy por debajo de los niveles de años anteriores. A su vez, las proyecciones privadas anticipan tasas aún más bajas para 2026, en línea con un esquema fiscal más ordenado y metas de superávit planteadas en el Presupuesto nacional.
En este marco, el sector agropecuario logró una producción total de granos cercana a las 138,4 millones de toneladas, de acuerdo con la Bolsa de Comercio de Rosario. Este volumen representa un incremento cercano al 4 % respecto de la campaña previa y posiciona al ciclo 2024/25 como la segunda mayor cosecha histórica, solo por detrás del récord de 2018/19. El área sembrada total también creció, alcanzando unas 42,5 millones de hectáreas.
Por cultivo, la soja registró una producción estimada entre 49 y 50 millones de toneladas, con resultados dispares según región debido a la variabilidad climática. El maíz fue uno de los grandes protagonistas, con un volumen cercano a las 50 millones de toneladas, consolidándose como un pilar clave del total producido. Trigo, cebada, girasol y sorgo también aportaron volúmenes relevantes, completando una campaña sólida en términos productivos.
De cara a la campaña 2025/2026, las perspectivas son optimistas. Se proyecta una fuerte expansión del maíz, con una posible cosecha récord cercana a las 61 millones de toneladas, mientras que el trigo podría alcanzar o incluso superar las 27 millones de toneladas. La soja, en cambio, mostraría una leve retracción de área, aunque mantendría niveles productivos elevados.

Si se confirman los escenarios climáticos favorables y las proyecciones actuales, la producción total de granos podría superar los 150 millones de toneladas en la próxima campaña, consolidando al agro como uno de los principales motores de la recuperación económica y del ingreso de divisas para el país.
FUENTE : https://reddeinnovadores.aapresid.org.ar/es/magazine-notes/69678b88bf363b3159a8cfb9



