Desarrollan un alimento funcional sin aditivos, con probióticos y alto valor nutricional que revaloriza la quinua, un cultivo ancestral clave en la alimentación saludable
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) avanza en el desarrollo de una bebida fermentada a base de quinua, que busca posicionarse como una alternativa innovadora dentro del universo de los alimentos funcionales. El producto combina este pseudocereal ancestral con jugo de frutas y procesos de fermentación natural, sin el agregado de aditivos.
La elección de la quinua no es casual. Se trata de un cultivo emblemático por su alto contenido de proteínas, minerales y antioxidantes, además de no presentar alérgenos alimentarios. Esto la convierte en una opción especialmente atractiva para personas con intolerancias, como aquellas que no pueden consumir proteínas lácteas u otros alimentos tradicionales.
Uno de los diferenciales del desarrollo es la incorporación de frutas como fuente natural de carotenoides, compuestos que actúan como precursores de la vitamina A. A través de la fermentación con kéfir, se logra mejorar la biodisponibilidad de estos nutrientes, potenciando sus beneficios para la salud.
Además, el proceso fermentativo aporta propiedades potencialmente probióticas, lo que contribuye al equilibrio de la microbiota intestinal. De esta manera, la bebida no solo se destaca por su perfil nutricional, sino también por su impacto positivo en el bienestar general.
Actualmente, la tecnología se encuentra en etapa de prototipo a escala laboratorio y en proceso de escalado a planta piloto. Desde el INTA indicaron que el desarrollo está disponible para pruebas y análisis sensoriales, con el objetivo de avanzar hacia su futura transferencia al sector productivo e industrial.



