Especialistas destacan que la eficiencia reproductiva y el manejo son determinantes para lograr más kilos de carne por hectárea en sistemas ganaderos sustentables.
La eficiencia de las vacas se consolida como un factor central en la rentabilidad del negocio ganadero. Durante una jornada técnica, especialistas remarcaron que una vaca eficiente es aquella que logra preñarse temprano y destetar un ternero todos los años, manteniendo un rendimiento sostenido a lo largo de su vida productiva.
Además de la regularidad reproductiva, se destacó la importancia de que el ternero tenga un buen desarrollo en relación al peso de la madre y que el animal pueda adaptarse a ambientes muchas veces exigentes. Estas características impactan directamente en la producción de carne por hectárea, uno de los principales indicadores de eficiencia en los sistemas ganaderos.
Otro aspecto clave es la selección y el manejo del rodeo. La precocidad, la fertilidad y el estado físico general de los animales determinan su permanencia en el sistema. A esto se suma la relevancia de la genética y del bienestar animal, factores que influyen en el aprovechamiento de la energía y en la expresión productiva, consolidando rodeos más eficientes y sostenibles a largo plazo.
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