Las ventas externas de los complejos cerealeros alcanzaron 38,4 Mt y USD 8.621 millones entre enero y agosto de 2025, con importantes subas en varios cultivos.
Las exportaciones de los principales complejos cerealeros mostraron un crecimiento generalizado en volumen durante los primeros ocho meses de 2025, según datos de la Secretaría de Agricultura elaborados en base a estadísticas del INDEC. La mejora alcanzó a todos los granos y derivados.
Los mayores aumentos se dieron en arroz, con un salto del 91%; trigo, con una suba del 40%; y sorgo, con un 26%. También crecieron las ventas de cebada y otros cereales con un 3%, mientras que el maíz registró un incremento del 1% frente al mismo período del año pasado.
Dentro de cada complejo se destacaron distintos productos. En arroz crecieron con fuerza las exportaciones de arroz con cáscara no parbolizado, semiblanqueado o blanqueado y arroz descascarillado. En trigo, el principal volumen correspondió a grano y, en segundo lugar, a harina. En sorgo, el mayor movimiento se dio en la exportación de granos.
Los diez principales destinos de los cereales argentinos fueron Vietnam, Brasil, Perú, Arabia Saudita, Argelia, Malasia, Chile, Egipto, China e Indonesia. También se registraron saltos significativos en mercados como Angola (+998%) y Bangladesh (+444%), principalmente por compras de trigo; Líbano (+513%) y Egipto (+156%) en maíz; y Kenia (+89%) en compras de maíz y trigo.
El crecimiento del comercio exterior está vinculado al trabajo conjunto entre el sector público y privado para fortalecer la inserción internacional. El Gobierno implementó numerosas medidas para facilitar la producción y las exportaciones, entre ellas la eliminación de restricciones, retenciones y requisitos administrativos, la apertura de nuevos mercados y la reducción de aranceles a fertilizantes y bienes de capital.
También se destacan la simplificación del acceso al SISA, la autorización de nuevos eventos biotecnológicos, el impulso a líneas de financiamiento para exportaciones y maquinaria, y la puesta en marcha de mesas de inserción internacional y de una metodología renovada para los Precios FOB Oficiales.
Un mayor dinamismo exportador implica más desarrollo en las regiones productivas, más inversión, más empleo y más divisas para el país, consolidando la presencia de los alimentos argentinos en el mundo.



