En la XII Jornada de Actualización del Sector Inmobiliario Rural, la economista analizó los desafíos de Argentina para insertarse en el mercado global y mejorar la competitividad agraria.
Durante su intervención en la jornada organizada por la Cámara Argentina de Inmobiliarios Rurales (CAIR), Diana Mondino fue contundente respecto a las expectativas del sector sobre el valor de los activos. Para la especialista, la valorización de la tierra en Argentina no depende únicamente de su escasez, sino de la capacidad del país para bajar el riesgo país y ofrecer una rentabilidad comparativa frente a otros mercados internacionales como el de Estados Unidos.
Mondino subrayó que la inserción de Argentina en el mundo es una tarea compartida entre el sector público y el privado. Criticó la falta de conocimiento técnico en tratados comerciales del pasado y alentó a los productores a «contarle al funcionario» las necesidades específicas de cada nicho, desde el ajo hasta la carne bovina, para evitar trabas burocráticas que impidan el acceso a mercados exigentes como el asiático.
La economista también hizo hincapié en la importancia de la estabilidad macroeconómica. Aseguró que una inflación baja es un «cambio de juego» (game changer) para la tecnificación, ya que permite que las amortizaciones de maquinaria no se licúen, incentivando la inversión en capital. «La tecnificación va a mejorar el valor de la explotación y, por ende, el valor de la tierra», explicó ante una audiencia de martilleros y corredores rurales.
Finalmente, Mondino instó a los presentes a adoptar una mentalidad asociativa y abierta a la innovación. Destacó que el valor de la tierra también está ligado al ecosistema productivo, la logística y la infraestructura rural. Concluyó advirtiendo que, si bien el gobierno debe desmantelar regulaciones que impiden la competencia, la responsabilidad de buscar nuevos clientes y entender las demandas del consumidor global recae sobre los propios productores.



