Con rindes históricos, el INTA Marcos Juárez advierte sobre bajos niveles de proteína y gluten. El análisis de calidad y el manejo de la fertilización aparecen como claves para evitar descuentos.
La campaña triguera avanza con rindes récord en gran parte de la región central del país, pero los primeros relevamientos del INTA Marcos Juárez encendieron una señal de alerta sobre la calidad del grano. Los análisis muestran, en general, niveles de proteína y gluten por debajo de los estándares comerciales, una situación asociada directamente a los altos rendimientos.
Desde el Laboratorio de Calidad Industrial y Valor Agregado de Cereales y Oleaginosas del INTA Marcos Juárez, Leticia Mir explicó que el fenómeno responde a un efecto de dilución. Cuando el cultivo alcanza elevados niveles de producción y la fertilización no acompaña esa mayor demanda, la proteína tiende a disminuir, aun en planteos bien manejados.
Por su parte, Dionisio Gómez, especialista en mejoramiento de trigo del INTA e integrante de la red nacional de ensayos del INASE, destacó el rol decisivo del clima. En Córdoba, las lluvias superaron ampliamente los promedios históricos y permitieron que el trigo expresara su potencial incluso en ambientes marginales, con rindes que en algunos casos se acercaron a los 6.000 kilos por hectárea.
El relevamiento de calidad se realiza sobre muestras tomadas en unas 100 plantas de acopio de Córdoba, el sur de Santa Fe, el norte de Buenos Aires y Entre Ríos, una tarea que el INTA sostiene desde hace más de cuatro décadas. Los resultados preliminares muestran proteínas promedio cercanas al 9,6 %, con alta variabilidad, y pesos hectolítricos mayormente dentro de los grados comerciales aceptables.
Según Mir, el principal problema para la comercialización no pasa por el peso hectolítrico, sino por la proteína y el gluten. Incluso en lotes refertilizados, los rindes excepcionales limitaron la posibilidad de sostener niveles superiores al 11 % de proteína, umbral a partir del cual comienzan los descuentos aplicados por la industria molinera.
Ante este escenario, los especialistas recomiendan a los productores analizar su trigo en laboratorios de referencia antes de venderlo y ampliar el diagnóstico más allá de la proteína. Algunas variedades, aun con valores proteicos bajos, presentan un gluten de buena calidad que puede mejorar la aptitud panadera y aportar valor al grano.
El informe final del relevamiento se presentará en febrero, durante la Fiesta Nacional del Trigo en Leones, que este año celebrará su 70° aniversario. Allí, con la participación del INTA y de la Bolsa de Comercio de Córdoba, se pondrán en común los resultados de una campaña récord en volumen, pero desafiante en términos de calidad.



