En el panel de Faro 2025, referentes del agro y la tecnología compartieron experiencias sobre IA, cultura organizacional, datos y sustentabilidad como ejes del nuevo paradigma productivo.
En el marco de Faro 2025 se desarrolló el panel “Cambios en el paradigma productivo: experiencias en primera persona”, moderado por Juan Pablo Cosentino y presentado por Apache. El espacio reunió miradas complementarias de quienes desarrollan tecnología, la aplican en el campo, brindan servicios y conectan oferta y demanda en el ecosistema agroindustrial.
Desde Plantium, la ingeniera Miranda Gloria destacó el rol de la inteligencia artificial como una herramienta para liberar tiempo, acelerar pruebas y reducir costos en el desarrollo de soluciones. Según explicó, la IA permite experimentar en entornos sintéticos, fallar más rápido y validar productos con mayor solidez, siempre con un objetivo claro: generar impacto ambiental positivo y mejorar la eficiencia productiva.
Juan Pablo Carrera, CEO de Fersam, puso el foco en la estrategia y la cultura organizacional como condiciones clave para que la innovación genere valor real. Señaló que la tecnología, sin un propósito definido y sin capacidades internas para aprovecharla, no alcanza. En ese sentido, remarcó la necesidad de transformar el mindset de las organizaciones y de pensar la innovación como un pilar estratégico ligado a la competitividad y la sustentabilidad.
Por su parte, Julia Muguerza, CEO de Glimax, abordó el rol de los prestadores de servicios como facilitadores de la adopción tecnológica. Frente a la sobreoferta de herramientas y la subutilización por falta de tiempo y conocimiento, planteó que la IA abre oportunidades para crear nuevos servicios, acelerar la transferencia de saberes y reducir brechas entre especialistas y usuarios.
El cierre del panel sumó la mirada de Gastón Zelarayán, cofundador y CEO de AI First SaaS, quien resaltó el valor de los datos, la trazabilidad y la comunicación clara de propuestas complejas. Coincidió en que la inteligencia artificial no viene a reemplazar a las personas, sino a potenciarlas, y que el verdadero desafío está en integrar tecnología, metodología y conocimiento con un propósito claro.
A lo largo del debate, los participantes coincidieron en que el nuevo paradigma productivo del agro se construye con datos, innovación y equipos multidisciplinarios, pero también con cultura, estrategia y una visión de largo plazo que equilibre impacto económico, social y ambiental.



