La provincia estableció un marco normativo para el uso de drones en aplicaciones, con requisitos, distancias de resguardo y nuevas categorías.
Córdoba avanzó en la regulación del uso de drones en la producción agropecuaria al establecer un nuevo marco normativo para las aplicaciones de fitosanitarios mediante aeronaves pilotadas a distancia. La medida busca ordenar la incorporación de esta tecnología en el sector.
La resolución se enmarca en la legislación vigente sobre productos químicos y biológicos, con el objetivo de proteger la salud humana, los recursos naturales y la producción. Además, promueve la trazabilidad de las aplicaciones y el uso responsable de los insumos.
Entre los principales puntos, se crea una subcategoría específica dentro del Registro de Aplicadores Aéreos para los drones, que deberán inscribirse y contar con habilitación anual. También se incorpora la figura del operario especializado, que deberá estar capacitado para el manejo de fitosanitarios.
La normativa establece además distancias mínimas de resguardo respecto de zonas urbanas, escuelas y centros de salud, y exige la utilización de receta fitosanitaria digital emitida por un profesional habilitado.
El uso de drones en la agricultura permite mejorar la precisión de las aplicaciones y optimizar el uso de insumos, reduciendo el impacto ambiental. Sin embargo, su implementación requiere controles y criterios claros para garantizar prácticas seguras.
Para facilitar la adaptación, se otorgó un plazo de 180 días para que los operadores cumplan con los requisitos establecidos. Con esta medida, la provincia busca fomentar la innovación tecnológica sin descuidar la seguridad y el cuidado del ambiente.



