Con 11.618 millones de litros en 2025, la lechería marcó un hito productivo impulsado por tecnología, financiamiento y mayor eficiencia en los tambos.
La producción nacional de leche alcanzó en 2025 el volumen más alto de los últimos diez años. Según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, entre enero y diciembre se produjeron 11.618 millones de litros, el segundo registro más elevado de la historia del sector.
En comparación con 2024, el crecimiento interanual fue del 9,7 %, lo que confirma una tendencia positiva y sostenida en la producción primaria. Medido en promedio diario, el incremento rondó el 10 %, de acuerdo con los datos relevados por la Dirección Nacional de Lechería.
El desempeño refleja el proceso de modernización que atraviesa la cadena láctea argentina. La incorporación de tecnología, la mejora en los sistemas de manejo y la adopción de buenas prácticas productivas fueron claves, junto con un mayor trabajo articulado entre el sector público y privado y el compromiso de productores e industria.
En ese marco, las líneas de financiamiento específicas para el sector y la promoción de Buenas Prácticas Lecheras generaron mejores condiciones para invertir y ganar competitividad. Desde la implementación de los créditos en valor producto se destinaron más de $20.000 millones a través del BICE, lo que impulsó un aumento del 20 % en sistemas rotativos y superior al 30 % en robots de ordeñe.

A estos factores se sumaron condiciones climáticas favorables, una rentabilidad positiva para los tambos y un crecimiento del 13 % interanual en las exportaciones entre enero y noviembre de 2025, que totalizaron 2.775 millones de litros.
Con estos números, la lechería argentina consolida su rol estratégico dentro del entramado agroindustrial, con capacidad de generar empleo, agregar valor y fortalecer el desarrollo territorial, tanto en el mercado interno como en el frente exportador.



