El INTA evalúa materiales clonales en Santa Fe para identificar cuáles se adaptan mejor a la región y cuánto volumen de madera pueden producir, en respuesta a la demanda de la industria.
En el centro de Santa Fe, el INTA lleva adelante ensayos con clones de eucalipto de alto crecimiento con el objetivo de generar información clave para productores y empresas interesadas en proyectos de forestación. El trabajo busca determinar qué materiales se adaptan mejor a las condiciones de la región y qué volumen de madera pueden alcanzar.
La iniciativa responde a una demanda concreta de la industria, especialmente del sector vinculado a la biomasa, que actualmente debe abastecerse desde zonas muy lejanas. Según explican desde el organismo, recuperar la actividad forestal en la región permitiría fortalecer la provisión de materia prima y abrir nuevas oportunidades productivas.
Francisco Cardoso Turraca, técnico de la Agencia de Extensión Rural del INTA en Totoras, explicó que la forestación no es una actividad nueva en la zona. En el pasado existieron plantaciones de eucaliptos, pero con el tiempo se discontinuaron. Sin embargo, el conocimiento y el interés permanecieron, impulsando nuevas evaluaciones para retomar la actividad con materiales más productivos.
Los ensayos incluyen distintos clones con destinos diversos: algunos orientados a la industria papelera, otros a la producción de madera sólida, postes o biomasa. Además del valor comercial de la madera, la actividad forestal ofrece beneficios ambientales, como la captura de carbono y la generación de servicios ecosistémicos.
Los resultados obtenidos hasta el momento son alentadores. Tras más de diez años de evaluación, los materiales estudiados registraron crecimientos medios anuales superiores a los tradicionales de la región. Mientras que los eucaliptos convencionales rondan los 25 metros cúbicos por hectárea por año, los clones evaluados alcanzaron entre 45 y 48 metros cúbicos por hectárea.
Desde el INTA destacan que la incorporación de árboles también puede complementar sistemas ganaderos, aportando sombra para los animales, mejorando el ambiente y generando nuevas fuentes de ingreso. En este sentido, la forestación aparece como una alternativa de diversificación productiva con potencial para integrarse a los sistemas agropecuarios de la región.



