Especialistas del INTA Rafaela destacaron la importancia del manejo sanitario y nutricional en otoño para asegurar colonias fuertes, sanas y productivas en la próxima campaña.
Con el final de la cosecha de miel, los apiarios ingresan en una etapa decisiva para el futuro de las colmenas. Durante el período de invernada, el manejo sanitario, la alimentación y la organización de las colonias se vuelven fundamentales para atravesar los meses de menor actividad y llegar en buenas condiciones a la próxima temporada productiva.
Desde el INTA Rafaela señalaron que uno de los primeros pasos es evaluar el estado de cada colmena. La categorización según la cantidad de cuadros cubiertos por abejas permite definir prioridades y ordenar el trabajo dentro del apiario. Las colonias más pobladas presentan mejores probabilidades de superar el invierno sin inconvenientes, mientras que las más débiles requieren intervenciones específicas.
El control sanitario también ocupa un lugar central en esta etapa. Los especialistas recomendaron realizar monitoreos periódicos para medir los niveles de infestación de varroa y aplicar tratamientos oportunos antes de la llegada del frío. El objetivo es reducir la presencia del parásito a niveles mínimos para proteger a las abejas que sostendrán la colonia durante el invierno y el inicio de la primavera.
Además, advirtieron sobre la necesidad de reforzar la vigilancia frente al Pequeño Escarabajo de las Colmenas, una plaga presente en países limítrofes que representa una amenaza para la actividad apícola. En este sentido, aconsejaron utilizar trampas de monitoreo y realizar inspecciones frecuentes en los apiarios.
La nutrición es otro aspecto determinante para la supervivencia y el rendimiento futuro de las colmenas. Para asegurar reservas suficientes, el INTA recomienda complementar la alimentación mediante jarabes energéticos y suplementos proteicos autorizados, especialmente cuando las condiciones naturales no alcanzan para cubrir las necesidades de la colonia.
Según explicaron los técnicos, estas prácticas permiten fortalecer las reservas corporales de las abejas y mejorar su capacidad para atravesar el receso invernal. De esta manera, la preparación otoñal deja de ser el cierre de una campaña para convertirse en el punto de partida de una nueva temporada apícola.
Fuente: https://intainforma.inta.gob.ar/pautas-para-asegurar-colmenas-fuertes-en-la-proxima-campana/



