Juan Ignacio Ponelli, fundador y CEO de Agro Fides, destacó el crecimiento del emprendimiento, que ya supera las 100 hectáreas implantadas y ofrece una alternativa de inversión de largo plazo en la producción de pistachos.
La producción de pistachos comienza a consolidarse como una de las alternativas más prometedoras para las economías regionales argentinas. En ese escenario, Agro Fides avanza con un proyecto de gran escala en la provincia de San Juan, donde ya cuenta con más de 100 hectáreas implantadas y en pleno desarrollo. La iniciativa combina producción propia con un fideicomiso de inversión que permite la participación de inversores interesados en formar parte de un negocio de largo plazo.
Juan Ignacio Ponelli, fundador y CEO de Agro Fides, explicó que el proyecto fue lanzado a fines de 2025 y tuvo una rápida aceptación en el mercado. La propuesta permite ingresar mediante participaciones equivalentes a una hectárea, facilitando el acceso a un cultivo que, una vez alcanzada la etapa de producción comercial, ofrece perspectivas de rentabilidad superiores al 20 % anual en dólares. Además, destacó que los pistacheros poseen una vida productiva cercana a los 100 años, convirtiéndose en una inversión con proyección intergeneracional.
Ponelli señaló que el emprendimiento es el resultado de la combinación de su experiencia en el sector corporativo y tecnológico con la tradición agropecuaria de su familia. Tras desempeñarse durante años en empresas internacionales y liderar proyectos de gran escala, decidió volcar esos conocimientos a una producción altamente tecnificada, con foco en la eficiencia, la planificación y el desarrollo de un equipo multidisciplinario integrado por ingenieros agrónomos, especialistas en riego, geólogos y profesionales de distintas áreas.
El empresario remarcó que, si bien Argentina todavía representa una participación muy reducida en la producción mundial de pistachos, existen condiciones agroclimáticas ideales para posicionar al país como un nuevo referente internacional. En ese sentido, aseguró que el objetivo es seguir el camino recorrido por la vitivinicultura argentina, transformando a la región de Cuyo en un polo de producción de pistachos de alta calidad con fuerte perfil exportador.
Actualmente, gran parte del trabajo se concentra en el desarrollo de la infraestructura necesaria para el establecimiento de las nuevas plantaciones, incluyendo perforaciones profundas para abastecimiento de agua, sistemas de riego por goteo, movimientos de suelo y obras complementarias. Según Ponelli, el éxito del proyecto depende en gran medida de la correcta planificación inicial, ya que una implantación adecuada garantiza la productividad futura del cultivo durante décadas.
Además de la producción, Agro Fides mantiene un modelo de «tranquera abierta», permitiendo que potenciales inversores visiten los establecimientos y conozcan en detalle el desarrollo del emprendimiento. «Buscamos que quienes participan puedan ver en el campo el avance del proyecto y el patrimonio que respalda su inversión», destacó el empresario, quien también señaló que la compañía continuará expandiendo su presencia y difundiendo las oportunidades que ofrece este cultivo en crecimiento.


