Últimas 5 noticias

Otras noticias

El suelo gana protagonismo como eje estratégico para el futuro agroalimentario

Un seminario del INTA abordó los principales desafíos ambientales del recurso suelo y destacó su rol clave en la seguridad alimentaria, el cambio climático y la sostenibilidad.

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) llevó adelante el quinto seminario del ciclo «Pensar el futuro para transformar el presente: prospectiva científico-tecnológica del sistema agroalimentario», un espacio destinado a debatir los desafíos que enfrenta el sector y el papel de la ciencia para anticipar escenarios futuros. En esta oportunidad, la conferencia estuvo dedicada a los retos medioambientales del recurso suelo y fue dictada por el Dr. Antonio Paz González, catedrático emérito de la Universidad de La Coruña (España).

Durante la exposición, el especialista remarcó que el suelo es un recurso estratégico para la producción de alimentos, la regulación del ciclo del agua, la conservación de la biodiversidad y la mitigación del cambio climático. Sin embargo, advirtió que se trata de un recurso finito y prácticamente no renovable a escala humana, por lo que su conservación requiere una mirada integral que combine conocimiento científico, políticas públicas y educación.

Paz González explicó que en las últimas décadas el concepto de calidad del suelo evolucionó hacia una visión más amplia que incorpora la denominada «seguridad del suelo». Este enfoque no solo considera las propiedades físicas, químicas y biológicas del recurso, sino también aspectos económicos, sociales y de gobernanza que permiten evaluar su capacidad para sostener la producción agropecuaria, los servicios ecosistémicos y la seguridad alimentaria a largo plazo.

El investigador señaló que los principales procesos de degradación incluyen la erosión, la pérdida de materia orgánica, la compactación, la salinización, la contaminación, el sellado por urbanización y la disminución de la biodiversidad. Estas amenazas reducen la capacidad del suelo para almacenar agua y carbono, afectan la productividad agrícola y generan impactos sobre la calidad ambiental y la disponibilidad futura de alimentos.

Asimismo, destacó el potencial de los suelos como reservorios de carbono y recordó que un manejo adecuado puede contribuir a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En ese sentido, remarcó la importancia de desarrollar indicadores que permitan monitorear la calidad del suelo y evaluar el efecto de las prácticas de manejo a lo largo del tiempo.

Finalmente, el especialista sostuvo que uno de los mayores desafíos actuales es avanzar hacia marcos normativos internacionales que otorguen al suelo una protección similar a la que ya existe para otros recursos naturales. También subrayó que la educación, la cooperación científica y la articulación entre organismos públicos, universidades y productores serán fundamentales para garantizar la conservación de este recurso estratégico para las próximas generaciones.

Fuente:

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas 5 noticias