El especialista Osvaldo Luna detalla los diez puntos clave para optimizar esta etapa productiva, enfocándose en la nutrición, el manejo del pastoreo y la gestión individual de los animales.
La recría en la ganadería argentina no debe entenderse simplemente como el período entre el destete y la terminación, sino como una fase estratégica para potenciar el crecimiento óseo y muscular. Según Osvaldo Luna, coordinador de CREA, no existen recetas únicas, pero sí principios fundamentales que permiten corregir el producto de la cría y preparar adecuadamente a los animales para su destino final, ya sea la faena o la reproducción.
Un pilar central es el manejo nutricional basado en la curva de crecimiento. En esta etapa, el animal experimenta sus máximas tasas de desarrollo de músculo y hueso, por lo que es vital evitar un engrasamiento precoz. Para lograrlo, la planificación de la dieta debe priorizar la proteína, ya que su restricción afecta irreversiblemente la capacidad de generar estructura, impactando negativamente en la eficiencia de conversión posterior.
Asimismo, la gestión del pastoreo y la suplementación estratégica aparecen como herramientas determinantes. El uso de tecnologías de procesos en pastoreos rotativos permite multiplicar la disponibilidad de materia seca. Luna destaca que la suplementación debe aplicarse según los objetivos del negocio y la calidad de los recursos regionales, evaluando siempre el aporte efectivo de energía y proteína más allá del costo por kilogramo.
Finalmente, el especialista subraya que «dato mata relato» mediante el uso de gestión individual. Monitorear el desempeño de cada ejemplar permite seleccionar proveedores y animales adaptados al ambiente, asegurando la sostenibilidad económica. Dado que los errores en la recría son residuales e irreversibles en el engorde, intensificar el tiempo de seguimiento en esta fase es la mejor inversión para el productor.
CREA : https://www.contenidoscrea.org.ar/ganaderia/los-diez-mandamientos-la-recria-n5328150



